miércoles, 9 de agosto de 2017

El elenco de "Viriato"

        Y estos son los mimbres de donde sale el cesto de "Viriato". Un cesto lleno de buenos amigos y compañeros. De risas, llantos, enfados, anécdotas, aplausos, cuidados y vida. Trabajadores incansables y comprometidos. Son muchas las horas que pasamos juntos en hoteles, furgoneta, actuaciones y ensayos. Puedo decir, sin temor a equivocarme mucho, que somos una familia. Y esta familia de Verbo Producciones, estará en escena del 23 al 27 de agosto en el Festival de Teatro Clásico de Mérida con la obra "Viriato" de Florian Recio y dirigida por Paco Carrillo.

Paco Carrillo y Florián Recio

      Le andaba dando vueltas a qué decir de estas dos personas que desde hace tanto tiempo me vienen acompañando en todas las locuras en las que Verbo Producciones se mete. Pero me doy cuenta de que no hay palabras para calificar lo que cada uno aporta a cualquiera de los trabajos que ponemos en escena. Florian Recio, desde su soledad, es el primero que ve la obra nacer. El que le empieza a dar forma. El que sabe de qué material está hecho cada uno de los personajes. Y Paco Carrillo, es el que los dota de alma y de vida con su total clarividencia y amor. Ellos son los verdaderos artífices de "Viriato" del 23 al 27 de agosto en el Festival de Teatro Clásico de Mérida. AMIGOS.

Empezaron los ensayos Viriato

       Hoy nos hemos asomado al abismo. A ese abismo marino que va entre las salida del puerto el primer día de ensayo de "Viriato" y el día del estreno... Esperamos no naufragar de aquí al 23 de agosto y que lleguemos al Festival de Teatro Clásico de Mérida sanos y salvos... aunque lo hagamos con la ropa hecha jirones..

viernes, 23 de junio de 2017

La Técnica es la Técnica...

    Hay puestos claves en un montaje que son fundamentales para que todo salga bien. Ellos son Fran Cordero al mando del diseño de iluminación y Roberto Tena (Rorro Tena) a cargo del diseño del espacio sonoro de la obra "Viriato" que Verbo Producciones produce para el Festival de Teatro Clásico de Mérida. Aportan tranquilidad y profesionalidad. Con ellos, ya sólo nos queda hacerlo bien al resto...

Maquillaje, Atrezzo, Vestuario, Fotografía...

          Detrás de todo montaje que se precie, debe haber un equipo que sea el verdero responsable de que la obra está a la altura deseada y que aporte su genialidad en cada una de sus parcelas. Verbo Producciones desde hace tiempo, viene apostando por un equipo fantástico con algunas incorporaciones, que, además de ser tremendamente profesional , está formado por unas fantásticas personas. Os puedo presentar ya a algunas. Lilian Navarro será la encargada del diseño y realización del maquillaje. Jorge Armestar, se pondrá detrás de la cámara para sacar lo mejor de cada uno de nosotros. Franciso Bueno nos realizará el atrezzo. Y el equipo de vestuario está formado por el ingenio de Maite Alvarez en el diseño y nuestra maravillosas sastras Luisi Penco y Lali Moreno. Ellos harán que "Viriato" luzca fantástico en este Festival de Teatro Clásico de Mérida.

lunes, 15 de mayo de 2017

El coro de "Viriato"

     Como ya anunciamos en una entrada anterior, este año tenemos la responsabilidad de producir un nuevo montaje para el Festival de Teatro Clásico de Mérida. Será "Viriato", escrito por Florián Recio y dirigido por Paco Carrillo. En entradas sucesivas, iremos presentando, como ya hicimos con "Los gemelos" y con "El cerco de Numancia", a todos los componentes de Verbo Producciones.
    No lo haremos de forma pormenorizada como en otras ocasiones, sino que lo haremos desde los distintos equipos que se encargarán de dar forma y color a este nuevo montaje.
   Para empezar, me hace una ilusión tremenda presentar a los componentes del coro. Han sido seleccionados entre los alumnos de la ESAD de Cáceres y nos tuvimos que quedar con 15, aunque el nivel, y sobre todo, la entrega, fue enorme por parte de todos los que hicieron la prueba.  Estoy seguro de que esta mezcla de actores con experiencia y sin ella aún, va a ser una de las cosas más comentadas de esta edición del Festival.
   Ellos son:


Guillermo Almeida
Rubén Arcas
Gonzalo Blanco
Pilar Contreras
Guadalupe Fernández
Yoni González
Lucero
Cristina Martín Díaz
Carla Pérez
Sergio Pérez
Borja Piñero
Claudio Portalo
Sara San Román
Beatriz Solís
Juan Vázquez

  

miércoles, 10 de mayo de 2017

Crítica de "El cerco de Numancia" aparecida en "Butaca de Primera"



Numancia para nosotros es, hoy, más analogía que mito.
Esas son las palabras del director de este montaje, Paco Carrillo, con las que quiere dejar claro que la historia de Numancia no es un caso aislado y ni mucho menos mitología. Numancia sigue existiendo cada vez que enciendes la tele. Numancia está viva cada vez que te metes en tu muro de Facebook y ves el último ataque a civiles en Siria. Por desgracia, por muchos siglos que hayan pasado, todavía siguen alzándose "cercos de Numancia".
El cerco de Numancia está basada en una obra cervantina que adapta Florián Recio. El argumento gira en torno a la resistencia de la ciudad celtibérica de Numancia, la cual se niega a ser invadida por el vasto Imperio Romano. El general romano Escipión, harto de fracasar en intentos, decide asediar la ciudad con un cerco hasta conseguir la rendición. Sin embargo, con lo que no cuenta el general es con que el pueblo numantino no se doblegará fácilmente.
La historia de Numancia bien podría ser un divertido episodio de esa aldea de irreductibles galos en la que Astérix y Obélix plantaban cara al Imperio Romano. Sin embargo, los numantinos no disponían de poción mágica y un druida; lo único que tenían era la dignidad y la valentía. Sin embargo, esos valores son insuficientes cuando ves que tu pueblo va cayendo lentamente y que el enemigos se saldará con la victoria tarde o temprano.
Desde el comienzo de la obra, se deja claro que no se trata de una historia del pasado, sino de algo que sigue pasando día tras día frente a nosotros. De hecho, no nos importa nada conocer el final de la tragedia porque lo sabemos desde el minuto, pero lo interesante es ver cómo un pueblo es capaz de resistir una tormenta romana con tal de no sublevarse ante un Imperio que amenaza con arrebatarles su identidad.
Paco Carrillo ha sido capaz de darle un gran ritmo a la obra y maneja el ritmo in crescendo a la perfección. Aunque sin duda, lo mejor de El cerco de Numancia son sus personajes con tantos matices. Obviamente, nosotros como espectadores vamos a estar con los numantinos, pero como todo buen texto, este no es maniqueísta y no se opta por representar como villanos a todos los romanos. Esto se consigue a través de la humanización de uno de los militares, el cual no entiendo por qué se tiene que derramar tanta sangre inocente y de un general que consigue, aunque tarde, ser consciente de su maquiavélico plan para conseguir la rendición.
Si ya Paco Carrillo había dejado claro al principio que El cerco de Numancia era una analogía, volverá a insistir cuando en mitad de una obra ambientada en el siglo II a.C, aparezcan imágenes con rostros muy conocidos entre los que se pudo ver a Putin, Merkel y al mismísimo presidente actual de nuestro gobierno.
Como todo relato épico, hay una historia de amor que nos pone los pelos de punta porque desde la primera vez que la pareja se encuentra, sabemos que el destino de esta no va a ser fácil. Los actores Manuel Menárquez y Ana García estuvieron espléndidos en la piel de Malandro y Lira y consiguieron meternos de lleno a todo el público que vivía el sufrimiento junto a ellos.
Decir que unos actores destacaron más que otros sería injusto, ya que es la obra más equilibrada a nivel actoral que he visto del Festival de Mérida. De hecho, al salir de la obra todo el público repetía que era increíble el buen trabajo actoral de todo el equipo. Aunque es cierto, que detrás del gran trabajo de actores y dirección, también se encuentra un espléndido texto que cuida la caracterización de cada uno de los personajes.
Me pareció muy buena y resolutiva la forma de simbolizar el cerco a través de una tela que "aprisionaba" a los numantinos. No hacía falta más que eso para mostrar las cadenas de unos ciudadanos avocados a una extinción inmediata.
El cerco de Numancia es una de esas obras en las que desgraciadamente, nunca se baja el telón porque sabes que no hay un final esperanzador. Hoy en vez de llamarse Numancia, se llama Siria, Chechenia o Libia. Distintos nombre, mismo sufrimiento. Lo "bueno" (y muy cruel) es que el texto que Cervantes escribiera en 1585 seguirá teniendo vigencia por los siglos de los siglos.